De esta manera, las tartas nupciales adoptan forman y sabores cada vez más dispares en función no sólo de la pareja sino también del tipo de boda y del lugar en el que se celebre. Muchos novios hacen perdurar la tradición de cortar la tarta y ésta se presenta decorada de forma original e incluso excepcional.
Otros novios optan por servir a sus invitados un trozo de tarta que ellos mismos han elegido. El número de invitados no importa ya que muchas de las empresas dedicadas a la confección de tartas hacen que cada cucharada se convierta en un momento de puro placer. El sabor y los ingredientes se valorarán casi más que en la forma.